Son las tres de la madrugada y el termo del pasillo se pone a crujir. No es un crujido cualquiera: suena a cazuela con agua hirviendo y piedras dentro. Te quedas quieto en la cama escuchando, esperando a que pare, pensando en las noticias que has visto de termos reventados.
Tranquilo: ese ruido concreto es el más común de todos y el menos peligroso. Pero no todos los ruidos son iguales, y hay uno que sí conviene atender el mismo día.
Estos son los cuatro que hace un termo, qué significa cada uno y cuál de ellos no puede esperar.
Crujidos y burbujeo: la cal
Es el clásico, y suena a agua hirviendo con grava. Pasa cuando la resistencia se ha cubierto de una capa de cal y el agua que queda atrapada debajo se sobrecalienta y estalla en burbujas pequeñas.
No es peligroso, pero sí es una factura: esa capa de cal aísla, y el termo tiene que trabajar más tiempo para calentar lo mismo. Un termo con la resistencia incrustada puede gastar bastante más que uno limpio.
Se arregla vaciando el depósito y limpiando la resistencia, que es parte del mantenimiento normal. Si el ruido lleva meses, lo más probable es que también toque cambiar el ánodo.
Golpes secos en las tuberías
Este no viene del termo, aunque lo parezca. Es el golpe de ariete: cierras un grifo de golpe, la columna de agua se frena en seco y el impacto viaja por la instalación.
Se reconoce porque aparece justo al cerrar un grifo o cuando para la lavadora, y no mientras el termo calienta. Suena a martillazo, no a crujido.
No es urgente, pero repetido años castiga las juntas. Se arregla con un antiariete en la instalación o, en casa, cerrando los grifos con menos brusquedad.
Zumbido continuo
Un zumbido bajo mientras calienta suele ser la resistencia trabajando, y es normal en muchos modelos. Lo que no es normal es que vibre la pared o que el zumbido suene metálico y fuerte.
Cuando pasa eso hay dos sospechosos: los anclajes flojos, que transmiten la vibración a la pared, o un termostato que está haciendo contacto mal.
Lo primero se aprieta. Lo segundo lo mira un técnico, porque un termostato que no corta bien es lo que lleva al siguiente punto.
El silbido, que es el que importa
Si el termo silba como una olla a presión, ese es el que no espera. Un silbido agudo y continuo apunta a que la válvula de seguridad está dejando escapar presión de forma constante, o peor, a que no la está dejando escapar bien.
Qué hacer, en este orden: cortar la corriente del termo desde el cuadro, cerrar la llave de entrada de agua y llamar a un técnico. No hay que tocar la válvula ni intentar desmontar nada con el depósito caliente.
Es raro, pero es el único de los cuatro que justifica la preocupación de las tres de la madrugada.
Cómo saber cuál es sin abrir nada
Tres preguntas que lo acotan casi siempre:
- ¿Suena solo mientras calienta? Si sí, es cal o resistencia. Si suena también en reposo, mira la instalación.
- ¿Aparece justo al cerrar un grifo? Entonces es golpe de ariete, no el termo.
- ¿El ruido es agudo y constante? Eso es presión, y ahí sí se corta y se llama.
Y una cuarta, de contexto: si el ruido empezó de golpe después de años en silencio, merece más atención que uno que ha ido apareciendo poco a poco, que casi siempre es cal.
Lo que evita los tres primeros
Los ruidos de cal, de vibración y de ariete se previenen con lo mismo: mantenimiento cada dos o tres años. Vaciar, limpiar la resistencia, revisar el ánodo de magnesio y comprobar los anclajes.
Y bajar el termostato a 60 grados, que es donde el agua sale caliente de sobra y la cal precipita mucho menos. Por encima de 70 grados, la cal se dispara y con ella el ruido.
¿Es peligroso que el termo cruja?
No. El crujido con burbujeo es cal sobre la resistencia: el agua atrapada debajo se sobrecalienta y estalla en burbujas. No es un riesgo, pero sí gasto, porque la cal aísla y obliga a calentar más tiempo.
¿Y si suena como un martillazo en las tuberías?
Eso es golpe de ariete y no viene del termo: aparece al cerrar un grifo de golpe o cuando para la lavadora. Se corrige con un antiariete o cerrando los grifos con menos brusquedad.
¿Cuándo hay que llamar a un técnico ya?
Cuando silba de forma aguda y continua, como una olla a presión. Ahí se corta la corriente del termo, se cierra la llave de entrada de agua y se llama, sin tocar la válvula.
¿Por qué zumba mientras calienta?
Un zumbido bajo es la resistencia trabajando y es normal en muchos modelos. Si vibra la pared o suena metálico y fuerte, suelen ser los anclajes flojos o el termostato haciendo mal contacto.
¿A qué temperatura conviene ponerlo?
Sobre 60 grados. El agua sale caliente de sobra y la cal precipita mucho menos; por encima de 70 la cal se dispara, y con ella los crujidos.
¿Cada cuánto hay que hacerle mantenimiento?
Cada dos o tres años: vaciar, limpiar la resistencia, revisar el ánodo de magnesio y comprobar los anclajes. Con eso se evitan tres de los cuatro ruidos.







