Cómo vaciar y purgar un termo eléctrico

Vaciar un termo hace falta más veces de lo que parece: para cambiar el ánodo, para limpiar el fango del fondo, antes de una reparación o para dejar la casa cerrada en invierno sin riesgo de heladas.

No tiene ninguna dificultad, pero sí un orden. Saltarse un paso deja el depósito con aire dentro, y entonces el agua sale a golpes y la resistencia puede quedar al descubierto.

Este es el procedimiento, por partes.

Antes de nada: corriente y agua

Corta la electricidad del termo en el cuadro, no solo con el interruptor del aparato. Después cierra la llave de entrada de agua fría, que suele estar justo debajo del termo.

Y deja que el agua se enfríe unas horas si acaba de calentar: dentro hay agua a temperatura de quemadura.

Dejar entrar aire para que salga el agua

Un depósito cerrado no se vacía: hace el vacío. Hay que abrir un grifo de agua caliente de la casa y dejarlo abierto durante todo el proceso, que es lo que permite que entre aire.

Ese grifo abierto es el paso que más se olvida y el que hace que la gente piense que el termo no desagua.

Por dónde sale

Por la válvula de seguridad, la pieza con una palanquita que hay en la entrada de agua fría, si tiene salida conducida a un desagüe. Si no, conectando una manguera a la toma prevista para ello.

Con termos pequeños hay quien lo hace a cubos: cabe más agua de la que parece, así que conviene calcular antes dónde va.

Llenarlo otra vez, en el orden correcto

Con el grifo de agua caliente todavía abierto, abre la llave de entrada. El aire sale por ese grifo, y cuando el chorro deja de escupir y sale continuo, el depósito está lleno.

Solo entonces se cierra el grifo y solo entonces se vuelve a dar corriente. Encender con el depósito a medias quema la resistencia.

Purgar el aire del circuito

Después de llenar, es normal que los grifos de la casa escupan aire unos segundos. Se abren uno a uno hasta que el agua salga limpia y sin golpes.

Si el ruido de golpeteo sigue días después, hay aire retenido o un problema de presión que conviene mirar.

Si lo dejas vacío una temporada

Vaciarlo es lo correcto si la casa se queda sin calefacción y hay riesgo de heladas. Lo que no conviene es dejarlo vacío y con corriente, ni vaciarlo cada temporada por costumbre: el vacío y el aire favorecen la corrosión interna.

Aprovecha para revisar el ánodo mientras está abierto: es el momento en que no cuesta nada.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no sale el agua al vaciar el termo?

Porque el depósito hace el vacío. Hay que abrir un grifo de agua caliente de la casa y dejarlo abierto durante todo el proceso para que entre aire. Es el paso que más se olvida.

¿Cuándo se vuelve a dar corriente?

Solo cuando el depósito está lleno del todo, es decir, cuando el grifo de agua caliente deja de escupir aire y sale un chorro continuo. Encenderlo con el depósito a medias quema la resistencia.

¿Hay que vaciar el termo cada año?

No. Vaciarlo tiene sentido para reparar, cambiar el ánodo o si la casa queda sin calefacción con riesgo de heladas. Dejarlo vacío por costumbre favorece la corrosión interna.

¿Por qué los grifos escupen aire después?

Es normal justo tras llenar: queda aire en las tuberías y sale al abrir los grifos uno a uno. Si el golpeteo continúa días después, hay aire retenido o un problema de presión que conviene revisar.