El termo no calienta: causas y qué revisar

Antes de dar el termo por muerto conviene fijarse en cómo falla, porque cada síntoma apunta a una avería distinta. No es lo mismo que el agua salga completamente fría que salga caliente pero poca.

Esta guía sirve para localizar el problema y saber de qué estás hablando cuando llames al técnico. Todo lo que haya que tocar por dentro, con la corriente cortada, y si hay dudas, mejor un profesional.

Sale agua totalmente fría

Si no calienta nada, el orden de revisión es de fuera hacia dentro:

  1. ¿Llega corriente? Comprueba el magnetotérmico y el diferencial del cuadro. Si salta al rearmar, no insistas: hay una derivación.
  2. ¿Está encendido? Parece obvio, pero muchos termos tienen interruptor propio o van por un circuito con reloj.
  3. El termostato de seguridad. Muchos modelos llevan una protección que salta por sobrecalentamiento y hay que rearmar. Si salta una y otra vez, hay una causa detrás que hay que buscar.
  4. La resistencia. Si hay corriente y el termostato está bien, lo más probable es que esté quemada. Se cambia.

Sale tibia, pero nunca caliente

Aquí el sospechoso habitual es el termostato: si está mal ajustado o averiado, corta antes de tiempo.

La otra causa muy común es la cal sobre la resistencia: actúa de aislante, la resistencia calienta mal y el termostato lee temperaturas que no se corresponden con el agua.

Y una tercera que despista mucho: un mezclador termostático mal ajustado en el circuito, que limita la temperatura de salida aunque el termo esté a tope.

Sale caliente pero se acaba enseguida

Este es distinto: el termo calienta, pero el agua caliente dura poco. Tres explicaciones posibles:

  • Cal acumulada en el fondo, que ocupa volumen: tienes menos litros útiles de los que crees.
  • El tubo de entrada de agua fría deteriorado, que mezcla fría con caliente dentro del depósito.
  • El termo se te ha quedado pequeño porque ahora sois más en casa o se ducha más gente seguida.

Si es lo último, no hay avería que arreglar: lo vemos en cuántos litros necesitas.

Salta el diferencial al encenderlo

Esto no se toca y no se insiste. Un diferencial que salta indica fuga de corriente, y en un aparato que calienta agua eso es exactamente lo que no debe pasar.

Lo habitual es una resistencia perforada. Hasta que lo revise un profesional, el termo se deja sin corriente.

Ruidos y goteos

  • Chasquidos o borboteo al calentar: cal en la resistencia.
  • Goteo por la válvula de seguridad al calentar: normal, es su trabajo.
  • Goteo continuo por la válvula: válvula sucia o presión de entrada alta.
  • Humedad bajo el depósito: mala señal. Suele ser el depósito picado, y eso es cambio de termo.

Cuándo arreglar y cuándo cambiar

Una resistencia, un termostato o una válvula son piezas de recambio y suelen compensar. El depósito, no: si está perforado, el aparato se sustituye.

Y si el termo ya tiene bastantes años y nunca se le ha cambiado el ánodo, lo razonable es contar con que el depósito esté tocado aunque todavía no gotee. Sobre eso va el mantenimiento del termo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el agua sale tibia si el termo está al máximo?

Lo más frecuente es un termostato averiado o cal sobre la resistencia, que actúa de aislante y hace que el aparato lea mal la temperatura. También puede haber un mezclador termostático en el circuito limitando la salida aunque el termo esté a tope.

¿Qué hago si salta el diferencial al encender el termo?

Dejarlo sin corriente y llamar a un profesional. Un diferencial que salta indica fuga de corriente, y lo habitual es una resistencia perforada. No conviene rearmar una y otra vez para ver si aguanta: precisamente eso es lo que está protegiendo.

¿Por qué se acaba el agua caliente antes que antes?

Puede ser cal acumulada en el fondo, que ocupa volumen y te deja menos litros útiles, un tubo de entrada de agua fría deteriorado que mezcla dentro del depósito, o simplemente que ahora en casa se gasta más agua caliente que cuando lo instalaste.

¿Merece la pena arreglar un termo viejo?

Una resistencia, un termostato o una válvula son recambios asequibles y suelen compensar. Si el problema es el depósito —óxido en el agua o humedad por debajo—, no hay reparación posible y toca cambiar el aparato.