El mando del termo tiene un dibujo con un sol pequeño y otro grande, y entre los dos, nada que explique qué significan. Alguien te dijo que bajándolo se ahorra, así que lo pusiste a la mitad. Ahora la ducha se queda fría antes de que salga el segundo y no sabes si es por eso.
Casi todo el mundo lo tiene mal puesto, y en los dos sentidos: unos lo llevan tan alto que queman el depósito, otros tan bajo que crean un problema peor que el de la factura.
Hay un punto que resuelve las dos cosas, y no está en la mitad del mando.
Por qué bajarlo mucho sale caro
El agua tibia parece el ahorro obvio, pero cambia cómo la usas: si sale a poca temperatura, abres el grifo del todo, gastas más litros calientes y el termo se queda vacío antes. Con el agua bien caliente mezclas con fría en el grifo y consumes menos litros del depósito para la misma ducha.
El resultado es que un termo a media potencia aguanta menos duchas seguidas que el mismo termo bien puesto, y acaba encendiendo la resistencia igual o más veces.
El motivo que no es la factura
El agua templada y quieta dentro de un depósito es el ambiente que más le gusta a la legionela. Por eso la referencia en agua caliente sanitaria es mantener la acumulación caliente de verdad, en torno a los sesenta grados, y no dejar el depósito en la zona templada durante semanas.
No es una manía de fabricante ni una excusa para que gastes: es el motivo por el que los termos traen esa marca en el mando y por el que las instalaciones grandes están obligadas a hacer choques térmicos.
Dónde dejar el mando entonces
En la mayoría de termos domésticos, el punto de trabajo razonable está en esa zona alta señalada en el mando, la que corresponde a unos sesenta grados. Ni al máximo del todo ni en la mitad.
Si tu mando no tiene números sino una escala de colores, la referencia es el final de la zona marcada como ECO o el tramo antes del tope. Y si el termo es digital, se pone el número y listo.
Lo que pasa al ponerlo al máximo
Cuanto más caliente, más deprisa se incrusta la cal en la resistencia y más trabaja el ánodo. También aumenta el riesgo de quemadura en el grifo, que en casas con niños no es un detalle menor.
El máximo solo tiene sentido en casos concretos: mucha gente duchándose seguida con un depósito pequeño, o un aparato que se queda corto. Como ajuste permanente, acorta la vida del termo.
Apagarlo por la noche, ¿compensa?
Depende de cuántas horas y de cómo tengas la tarifa. Un termo bien aislado pierde poco calor estando parado, así que apagarlo de madrugada ahorra menos de lo que la gente cree, y encenderlo justo antes de la ducha obliga a calentar todo el depósito de golpe.
Lo que sí compensa de verdad es programarlo para que caliente en las horas baratas si tu tarifa las tiene, y mantener la temperatura estable el resto del día.
Si el agua sale hirviendo o tibia
Cuando el agua sale mucho más caliente o mucho más fría de lo que marca el mando, el termostato está descalibrado o la resistencia lleva una capa de cal que la aísla. Es el momento de revisar el aparato, no de compensar moviendo el mando.
Ese mismo síntoma, con el termo tardando cada vez más en recuperar, suele ser el aviso de que toca mantenimiento.
Preguntas frecuentes
¿A cuántos grados se pone un termo eléctrico?
La referencia en agua caliente sanitaria es mantener la acumulación en torno a los sesenta grados. En los mandos analógicos es la zona alta marcada, justo antes del tope; en los digitales, el número. Por debajo de cincuenta el depósito entra en la franja templada que conviene evitar.
¿Se ahorra bajando la temperatura del termo?
Menos de lo que parece. Con el agua templada abres más el grifo, gastas más litros calientes y el depósito se agota antes. Lo que sí ahorra es que el termo esté bien aislado, sin cal en la resistencia y, si la tarifa lo permite, calentando en horas baratas.
¿Es peligroso tener el termo a 60 grados?
Para el aparato no, es su temperatura de trabajo. Lo que hay que vigilar es el grifo: a esa temperatura el agua quema, así que en casas con niños o personas mayores conviene un mezclador termostático o enseñar a abrir siempre mezclando con fría.
¿Conviene apagar el termo por la noche?
Un termo moderno bien aislado pierde poco calor parado, así que apagarlo unas horas ahorra poco y obliga a un calentón completo después. Si te vas varios días fuera, sí merece la pena apagarlo, y al volver dejarlo calentar del todo antes de usarlo.
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